Entradas etiquetadas como ‘personal confianza’

¿Que está sucediendo laboralmente en Pemex?

¿Que está sucediendo laboralmente en Pemex? ¿Porque le resulta tan difícil  a la clase trabajadora petrolera organizarse? ¿Qu papel corresponde a la sociedad civil en este trance?

Lo primero que laboralmente ha estado haciendo la empresa, de acuerdo a convenios firmados con el sindicato de los trabajadores manuales, dirigido por Carlos Romero Deschamps, desde el año pasado, y a consecuencia de la llamada reforma energética, es dejar de recontratar trabajadores transitorios a razón de centenares, si no es que de miles, en toda la República. Una parte de los mismos es personal que ha laborado para Pemex haciendo suplencias del mal llamado personal de confianza de vacaciones por ejemplo, desde hace más de diez años, así que podemos hablar de facto de despidos. En algunos lugares como Ciudad del Carmen, Campeche, eso está llevando al colapso de la economía local. Espero que muchos de ellos estén entablando juicios laborales contra Pemex, aunque hoy en día, con la reforma laboral y las consignas antiobreras en tribunales y la de por sí ultrapatronal Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, ganar un juicio así sea difícil. Mientras tanto, este personal de “confianza” tiene continua sobrecarga de trabajo, cubriendo las labores de dos y hasta tres compañeros. En combinación con los “ahorros” en mantenimiento que se derivan de los recortes presupuestales aplicados a Pemex este año, los accidentes en las instalaciones de Pemex no pueden más que aumentar. Ante la desmovilización general de los petroleros, una realidad desde hace décadas, no queda más que lo que la sociedad civil haga al respecto. Muchas instalaciones petroleras se encuentran a las orillas, incluso dentro de espacios urbanos y si la sociedad civil está acostumbrada a hacer reclamos a las petroleras del mundo en general, ahora tendrá que redoblar su vigilancia de Pemex, hoy día bajo la presión adicional de la quimera denominada “competitividad”, de efectos altamente destructivos, así como tendrá que hacerlo desde luego con las empresas transnacionales que entren al país dispuestas a estragarlo.

Por otra parte, la disminución de pensiones y jubilaciones a lo largo de Pemex tanto para trabajadores manuales, como los mandos medios mal llamados de confianza está cantada para el 1 de agosto de este año, cuando entre en vigor un contrato colectivo renegociado con base en las ilegales disposiciones que al respecto se desprenden de la llamada reforma energética.

Asimismo, en Pemex Exploración y Producción así como en algunas refinerías y plantas petroquímicas ya se está poniendo en práctica la baja salarial.

El trabajador petrolero surgirá de este 2015 empobrecido, mientras que a la elite de directores y subdirectores ya se le han prometido nuevas plazas y aumentos salariales. Entonces, en vez del Pemex cardenista enfocado a redistribuir el ingreso hacia la clase trabajadora, nos encontramos con el Pemex neoliberal que, como todo lo de este signo ideológico, está fundamentalmente orientado a redistribuir el ingreso hacia la depredadora y ociosa clase alta. No olvidemos, por otra parte, que el trabajador petrolero mexicano está relativamente mal pagado a escala mundial y que más que bajar los ingresos del mismo a los niveles del resto de la clase trabajadora, los  ingresos de esta última deberían alcanzar los de  los trabajadores de Pemex.

¿Porque el petrolero no se rebela ante esa situación? Se ha dicho mucho que el petrolero está desmovilizado porque se encuentra en una zona de confort que no quiere arriesgar, o por el férreo control y el engaño en los que el sindicato STPRM tiene a los trabajadores de base. También se puede concluir que es porque la empresa tiene contra el trabajador petroleros que defiende su nivel salarial o su pensión el as bajo la manga del despido. ¿Quien defiende su salario o su pensión si tiene sobre sí la espada de Damocles del despido? Solo quien cree en el poder de organizarse pues individualmente efectivamente la única opción es el sometimiento. ¿Pero es esa toda la historia de la sumisión del trabajador petrolero? No, en el caso de los basificados esa zona de confort tiene que ver con algo más que los buenos sueldos. Después de todo, ya no va a ser tan buenos… Pero las estribaciones del clientelismo y del corporativismo y sus efectos, que tan bien conocemos de la vida política mexicana, son amplias al interior de un sindicato cuyo primer objetivo es mantener alineados a los trabajadores desde hace muchas décadas. Lo que parecen ser conquistas laborales, son trampas mortales para todo sentido de dignidad y de resistencia: aunque francamente dudo que ya el STPRM esté en condiciones de cumplirle a sus agremiados, tantos y tantos padres petroleros sindicalizados parecen estar dispuestos a casi cualquier renuncia en el bienestar propio con tal de conseguir “la ficha” (es decir, un lugar de trabajo) para sus hijos. ¿Y quien los puede culpar? Los ninis, el desempleo y los empleos precarios se han vuelto norma en nuestro país debido a las poíticas de explotación y control social neoliberales y la globalización en genera. Mientras el STPRM y la empresa estén en posibilidades de mantener viva la ilusión de la ficha para el hijo, cualquier  programa de resistencia y de defensa de derechos adquiridos parece estar destinado al fracaso…

Dejemos esto como diagnóstico y al desarrollo futuro de los hechos y la imaginación de los petroleros combativos (que los hay) la solución de semejante nudo gordiano.

Los planes de Peña Nieto de privatización de Pemex: para abrir boca

Recibí de un estimado amigo tres textos relacionados con Pemex y ciertamente, con la batalla política y mediática que se avecina en torno a la paraestatal. La lectura de los mismos me incitó a hacer a comentarios en mails y en las redes y  he decidido presentarlos compactados en este blog.

El primero que trataré es uno de Emilio Lozoya Austin, nuevo director general de Pemex. El discurso pronunciado por él ante los trabajadores de Pemex se puede encontrar aquí: http://www.pemex.com/index.cfm?action=news&sectionid=8&catid=42&contentid=27767

Me concentraré, de entre los contenidos de este texto, únicamente en los cinco puntos estratégicos que de acuerdo con el director general son el futuro de Pemex.

El discurso recicla cuestiones ya tratadas con anterioridad, luego entonces no propone soluciones novedosas.

Veamos de inicio, sus puntos primero y tercero (tomados practicamente de documentos de la época de Ernesto Zedillo), por el conflicto que se da entre los mismos.

Primero. A dirigir nuestras inversiones a aquellas actividades que generen el mayor valor agregado. Debemos procurar que los esfuerzos, al igual que los recursos materiales y humanos, se dirijan a las áreas que resulten más sustentables para nuestra empresa.”

Tercero. Buscar que en el desarrollo de proyectos se beneficie a la industria nacional, por medio de la integración de cadenas productivas que tengan metas precisas en el contenido nacional.”

Mi comentario es breve: el tercero contiene una visión de largo plazo (implica fortalecer la refinación y resucitar la petroquímica en México), pero el primero es absolutamente inmediatista (implica dedicarse a perforar a la mayor velocidad posible y vender petróleo crudo). El tercero, en su choque versus criterios como el expresado en el primero, ha sido desplazado fuertemente, con la consiguiente pérdida de capital humano y de empleos, durante los últimos 25 años.

———————

Vayamos al punto segundo:

Al mismo tiempo que es necesario potenciar nuestros recursos mediante la asociación con el sector privado, es importante que nos quede claro que, hoy en día, los recursos públicos ya no son suficientes para hacer crecer a las distintas empresas del Estado.”

Que quede claro, más bien, que la falta de recursos para reinversión es por no cobrar impuestos a los ricos y que seguir este curso es una mala decisión estratégica. La alternativa es efectivamente hacer que los grandes empresarios privados paguen sus impuestos y estos recursos se inviertan en Pemex. Hay mucha gente, entre ellos buena parte de los que están al frente del gobierno, que por estudiar en Estados Unidos adquiere pésima formación: una visión limitada, hipócrita (en tanto que intuyen estar actuando mal y lo disimulan) y entreguista (buenas comisiones y ofertas de empleo se llevan con sus acciones desnacionalizantes). Desde luego, prefieren dejar entrar al capitalista extranjero que poner a sudar tantito a la oligarquía nacional por la vía fiscal.

——————–

No veo inconveniente teórico en cuanto a los puntos 4 y 5, pero ¿que ocurrirá en los hechos?

Cuarto. Desarrollar una visión de futuro, como ya lo comentaba nuestro secretario de Energía, persiga la sustentabilidad.”

Otra gran hipocresía. La técnica de fracking que se anuncia para explotar los esquistos es todo menos sustentable. Por cierto, hace algunos años, sustentabilidad era un criterio ecológico. Los piratas ideológicos del capitalismo lo han convertido en un criterio económico más.

y

“Quinto: Enfatizar la ética corporativa y la responsabilidad social de nuestra empresa.”

Reto a Lozoya a cumplir con su responsabilidad social en los hechos, desde luego en términos sociales y ambientales, pero también en términos laborales, en particular hacia los mandos medios de Pemex, chivos expiatorios de todo accidente que ocurre en la empresa.

———————————

El siguiente texto es del Dr. Lorenzo Meyer, denominado “Petróleo, la batalla que viene” que se puede consultar aquí:  http://yucatan.com.mx/editoriales/petroleo-la-batalla-que-viene

Un texto interesante, bastante completo, con enfoque habitual del investigador, sacar enseñanzas y conclusiones de la historia y agregar reflexiones sobre la situación del momento. Un error de apreciación de Meyer radica en sostener que la reforma de Peña Nieto será “motivo para que fuertes intereses económicos y políticos busquen aprovechar la coyuntura”. En realidad, fueron  esos intereses los que provocaron dicha coyuntura, al igual que en el caso de la reforma energética 2008. Para ser precisos no se trata de una coyuntura, sino de un plan de acción de parte de la oligarquía internacional y mexicana, donde cada presidente, al menos desde Salinas, tiene la tarea de impulsar acciones para la progresiva privatización del gigante.

Por otra parte, si Pemex, como dice Meyer, nació para encarnar la voluntad de México de superar la dependencia histórica y ser capaz de manejar como nación por sí misma y con éxito, incluso las etapas más complejas de su economía, eso pasa, pese a la crítica del autor, por su inevitable contribución al gasto público vía Hacienda, eso sí, con la consiguiente adicción de ésta a la venta acelerada del oro negro. Ahora, dado que la vía para superar la dependencia histórica no puede ser la creación de empleo, como lo planteaba entre otras cosas el cardenismo (aunque hoy día Pemex sirva de agencia de colocación no para la clase trabajadora, sino para diversos juniors de la oligarquía),  entonces, a Meyer le faltaría agregar, más allá del pegajoso financiamiento del gasto publico, que el  cumplimiento del reto que él mismo le pone a Pemex (y que él destila del análisis de la función histórica de Pemex), es por la vía de la ampliación de la planta industrial y resucitar las cadenas operativas y el desarrollo tecnológico. Fuera de eso, considero que el texto es, como he mencionado, un análisis bastante bueno de la situación de la industria petrolera y un planteamiento de objetivos en beneficio de los mexicanos.

————————————–

El último es probablemente el menos trascendente, pero cuya publicación en forma casi simultánea con el de Meyer y el de Lozoya muestra que en efecto, los contendientes por Pemex están todos velando y afilando armas. Se trata de un texto de Manuel Clouthier Jr.  que se puede leer aquí: http://www.eluniversalmas.com.mx/editoriales/2012/11/61312.php

Discute la situación financiera, abonando  al (y mereciendo la misma respuesta que el) planteamiento de Lozoya respecto de la supuesta necesidad de inversión privada. Se recicla la discusión del 2008 y las razones esgrimidas por  los contendientes no han cambiado, siendo que en realidad, sin la intervención de capital privado la salud de Pemex ha mejorado desde entonces. ¿Porque entonces la privatización? Porque representa buenos negocios para algunos

Aunque el texto tiene sus virtudes, salta a la vista la falta de seriedad de conceptos de Clouthier cuando después de despreciar a Lázaro  Cárdenas y el concepto de soberanía, pasa a defender a Pemex como un asunto de “orgullo” nacional, concepto completamente fútil y en todo caso subsidiario al de soberanía. Para los trasnochados neoliberales que alegan que la soberanía en el tema energético es irrelevante, van algunos ejemplos, nada lejanos en tiempo y/o lugar, de lo contrario:

  • En 1985, Shell impulsó un golpe de estado exitoso en Nigeria porque el gobierno no apoyaba sus negocios en el país.
  • En tiempos de Zedillo se decía en documentos oficiales : “En el ámbito mundial, la mayoría de las industrias del petróleo y del gas son privadas y se dedican a toda la gama de actividades: exploración y desarrollo de campos, producción, transporte por medio de ductos y otros medios, co-participación en la elaboración de productos refinados, infraestructura de gas y comercialización de hidrocarburos.” Ya para 2010, estos conceptos habían envejecido: el 75% de la producción de crudo estaba en manos de empresa gubernamentales. La voltereta se dio en 2006 y 2007, con Rusia revocando permisos o participaciones a empresas privadas en gas y crudo, y Ecuador y Bolivia realizando nacionalizaciones. Adicionalmente, en 2012, Argentina recuperó el dominio de su producción petrolera de manos de Repsol.
  • En 2005, el congreso de Estados Unidos intervino para impedir la compra, a precios de hecho superiores a los que oferentes locales ponían, de la petrolera estadunidense UNOCAL por la petrolera china CNOOC. En materia de soberanía, los estadunidenses no se chupan el dedo, pero andan promoviendo que para todos los demás países, la soberanía es un concepto irrelevante.

Muy recomendable en este sentido y para vacunarse contra esos intentos, es volver a ver y escuchar el discurso de expropiación de la industria petrolera en México, precisamente de Lázaro Cárdenas, donde el mismo da detalles sobre la forma en que las petroleras buscaban desestabilizar al gobierno mexicano: http://www.youtube.com/watch?v=zCAmbFipXC4

Visto el caso de Nigeria, queda claro que algunas realidades no cambian.

Situación del llamado personal de confianza de Pemex en buques

La revisión del Informe de Responsabilidad de Pemex que ofrecí a  mis lectores anda detenida por otras obligaciones que tengo, pero mientras tanto les comparto información que obtuve acerca de algunas prestaciones de trabajadores a bordo de los buques de Pemex, comparando el trato con los afiliados al STPRM y los llamados de confianza. En esta ocasión no daré fuentes.

En Buques Rentados, que son operados por empleados de PEMEX:

Los empleados afiliados al STPRM tienen los siguientes derechos: Por cada cuatro meses de trabajo descansan dos meses. Después de la jornada de 8 horas, todo el tiempo restante se los pagan como tiempo extra. Los empleados llamados de confianza no tiene esta prestación, por lo que los afiliados al STPRM ganan lo doble o triple que uno de “confianza”. Incluso un capitán puede ganar menos que empleados afiliados al STPRM.

Respecto de los llamados empleados de confianza, la mayoría son transitorios, es muy difícil para ellos conseguir la planta; muchos tienen antigüedad superior a 20 años y continúan en esa situación, debido a que son desfavorecidos frente a los que cuentan con la recomendación de los ejecutivos de la Gerencia de Operaciòn Marítima y Portuaria o inclusive de funcionarios de màs alto rango.

Para que tomen sus vacaciones  deben esperar hasta que esté disponible la persona que los sustituya, con el riesgo de que cuando regresen de las mismas ya no le den un nuevo contrato pronto.

En los Buques propiedad de PEMEX:

A diferencia del caso anterior, los afiliados al STPRM no tienen la prestación del descanso de dos meses por cada cuatro de trabajo. Tampoco los de confianza, desde luego. Ambos grupos solo tienen derecho a tomar cada seis meses la mitad de sus vacaciones.

Los afiliados al STPRM también tienen la prestación del tiempo extra después de su jornada de 8 horas. Los llamados de confianza no tienen esta prestación, por lo que los afiliados al STPRM también en este caso están en ventaja,  ya que ganan lo doble o triple que aquellos e incluso un capitán puede ganar menos que los del STPRM.

Respecto de los empleados llamados de confianza, en los buques propios hay empleados de planta y transitorios. Para los transitorios igualmente es muy difícil conseguir la planta; como en el caso anterior, muchos tienen antigüedad mayor a 20 años y continúan en esa situación.  Para que tomen sus vacaciones  deben esperar hasta que esté disponible la persona que los sustituya, con el riesgo de que cuando regresen de sus vacaciones ya no le dan un nuevo contrato pronto.

¿Porque hay una distinción entre lo que aplica en buques rentados y propiedad de Pemex, para los afiliados al STPRM? Posiblemente se deba a que cuando la empresa comenzó a rentar buques en vez de usar pura flota propia, el STPRM exigió a cambio mejores prestaciones. Si alguien tiene información adicional sobre esto, se agradecerá.

Otras características de la situación laboral en los buques:

En general los empleados llamados de confianza, tanto transitorios como de planta están muy desprotegidos. La empresa favorece al personal que ellos recomiendan, sin tomar en cuenta ni la antigüedad ni el desempeño que tengan; pero los más desprotegidos son los transitorios ya que no existe un escalafón; hay mucha corrupción y lucran con ellos.

Los de confianza, ya sea transitorios o de planta, están sujetos a libre disponibilidad, al arbitrio de la empresa.

Los afiliados al STPRM pueden conseguir fichas para que sus familiares ingresen a laborar, pueden heredar su  planta a sus familiares. Esto no aplica para los llamados de confianza.

Los empleados llamados de confianza que laboran en los buquestanque son regulados por las reglamentaciones emitidas por la Organizaciòn Marìtima Internacional (OMI) a la cual pertenece Mèxico.

El llamado personal de confianza es el que tiene la responsabilidad de la operación del buquetanque, los afiliados al STPRM, igual que en otras áreas, tienen mínima responsabilidad en todas las funciones.

La discriminación del llamado personal de confianza frente a los afiliados al STPRM y frente a los amigos de la alta dirección de Pemex constituye una violación a Derechos Humanos. Esta información refleja que Pemex no actúa responsablemente con una de sus partes interesadas, el denominado personal de confianza. Si añadimos el componente de que hay protegidos por la alta dirección, no solo es irresponsable, sino que contribuye a la situación aquí descrita.

La razón por la que uso el término “llamados de confianza” en este texto es porque de acuerdo al artículo 9 de la Ley Federal de Trabajo, los de confianza son los que tienen funciones de dirección, inspección, vigilancia y fiscalización, pero no todos los llamados de confianza tienen esas responsabilidades. La empresa usa erroneamente el término, para poder despedir a este personal, que en realidad constituye mando medio, cuando quiera, dejando una ilegal y deshumanizada estela de daño patrimonial y humano a los que no se deciden a llevar su caso a tribunales o tienen que resistir los años que duran los juicios laborales.

Esta es la esta situación no es solo en buques, sino en todo Pemex y muchas otras empresas.

La empresa tiene la posibilidad de asumir una verdadera responsabilidad social en el ámbito laboral y cambiar esto, solo es cosa de que se decida. Mientras tanto, es importante que se sepa que su ostentación como “Empresa Socialmente Responsable”, es engañosa.

Nube de etiquetas