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Acción urgente vs Senadores por dictamen Ley Hidrocarburos

Hola amigos,

los que están en contra de la reforma energética les pido enviar hoy mismo, domingo 8 de junio a las siguientes direcciones.

dpenchyna@senado.gob.mx;salvador.vega@pan.senado.mx; rabindranath.salazar@senado.gob.mx;;carlos.romero@senado.gob.mx;oscarrosas@senado.gob.mx;ernesto.gandara@senado.gob.mx;jose.orihuela@senado.gob.mx;hector.yunes@senado.gob.mx;panchodominguez@senado.gob.mx;jorge.lavalle@senado.gob.mx;franciscocabezadevaca@senado.gob.mx;fmayans@senado.gob.mx;adanaugusto@senado.gob.mx;ninfa.salinas@senado.gob.mx;mbartlett@senado.gob.mx;rgraciag@senado.gob.mx;mchicoh@senado.gob.mx;zoerobledo@senado.gob.mx;eburgosg@senado.gob.mx;sonia.mendoza@senado.gob.mx;

el siguiente texto o semejante.

“Estimadas senadoras, estimados senadores

Ustedes tendrán el 10 de junio la alta responsabilidad de dictaminar la Ley de Hidrocarburos y les pido actuar como ciudadanos de nacionalidad mexicana, socialmente responsables. Les comparto 10 puntos que deben considerar.

  1. El gobierno federal habla mucho de la renta petrolera y promete que la Nación se quedará con ella, pero no define el concepto ni en la Ley de Hidrocarburos ni en la Ley de Ingresos Petroleros, cuando la esencia de los contratos de exploración y producción es el reparto de la renta.
  2. La ley de Hidrocarburos no establece un ingreso mínimo garantizado para la Nación por ser propietario de los hidrocarburos.
  3. De hecho, los contratos privados de extracción de hidrocarburos y en particular las licencias, son concesiones con otro nombre, para regalar las utilidades que son del pueblo mexicano.
  4. En todo caso, la maximización de ingresos de la nación prometida no depende como dice el gobierno, del modelo contractual, responsabilidad de la SENER, sino del régimen fiscal futuro, tanto de los privados como de Pemex. Se nos quiere engañar acerca de quien carga la responsabilidad de los ingresos.
  5. Se dará la pérdida de control sobre las cantidades de crudo producidas y exportadas y con ello, del suministro de combustibles a nivel nacional vía refinación.
  6. El nuevo modelo de participación de particulares en toda la cadena de la actividad petrolera, traerá consigo el decaimiento inexorable de la industria mexicana, el desabasto a nivel nacional y el auge de la dependencia energética
  7. La Constitución de servidumbre legal es instrumento para despojar de tierras y lotes urbanos a sus dueños si son de utilidad para alguna fase de la actividad industrial o comercial de los hidrocarburos. Se trata de un atentado más contra los pobres de México.
  8. Aunque uno de los objetivos de la reforma es que las empresas del Estado sean tratadas como cualquier otro participante en el mercado, existe un trato desigual y discriminatorio hacia ellas, y todas las facilidades para los privados. Esto llevará junto con otros factores a la desaparición de Pemex, nuestra fuente de riqueza. El gobierno federal actúa de manera perversa y nos pretende engañar. La desaparición de Pemex y las utilidades compartidas llevarán a desequilibrio fiscal, aumento de impuestos, baja del gasto público y con ello, aumento en la criminalidad.
  9. El despojo de la riqueza en este país nos convertirá en una colonia pobre del imperio del norte.
  10. Se abre la posibilidad de la intervención incluso militar de extranjeros, en los destinos políticos y sociales de nuestra nación.

La Ley de Hidrocarburos está viciada de origen y debiera de desecharse por completo

 

Atentos saludos

(Poner su nombre)”

Cambienlo a su gusto, añadiendo “además, consideramos que la reforma energética etc”

El martes 10 ya no tendrá caso. Háganlo hoy lunes, por favor.

Saludos

Alejandro

PD en los siguientes dias habrá otras peticiones semejantes de mi parte

2PD Créditos: basado en textos de Ramón Centeno y Silvia Ramos y en el debate que se hace al seno de esa organización.

YGNACIO LÓPEZ MENDOZA, HUELGUISTA DE HAMBRE, ASESINADO

9 de noviembre de 2013

El horror… han matado a Ygnacio. Fue salvajemente torturado antes de morir y luego se simuló un accidente automovilístico.

Milenio señala que “hace un par de días el alcalde de Santa Ana Maya recibió una llamada para decirle que estaban enterados que el gobierno federal le daría recursos ‘frescos’ para el municipio y que debía aportar más dinero –como extorsión- para poder trabajar.”

“Antes de ser asesinado, Ygnacio López  denunció que los ediles michoacanos pagan cuotas al crimen organizado, a los Caballeros Templarios”, dice la nota.
Asimismo, el expresidente Felipe Calderón se pronunció sobre la muerte de López Mendoza a través de su cuenta de Twitter, e incluso tuiteó que el gobierno federal debe evitar que la PGJ de Michoacán manipule la autopsia e investigación de la muerte del edil michoacano.

Pero además, “el fin de semana pasado, López Anaya renunció al Partido del Trabajo (PT) y se sumó a las filas de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena)” según la nota de Milenio.

En una reunión con senadores el viernes, el Secretario de Gobernación Osorio Chong denuncia el asesinato, pero se lava las manos y se suelta en una serie de incongruencias e insensibilidades dignas de un trastorno mental.

“No podemos ponerles cuerpos de seguridad a cada municipio, a cada presidente municipal”, dice, pero les reclama que ninguno de ellos “ha ofrecido datos para realizar trabajo en contra del crimen” y que “no pueden justificar la no participación en que están amenazados”. Textual, según otra nota del Milenio.

Este era el estado de mi post  en la versión anterior, del 23 de octubre de 2013:

¡Últimas noticias! Ha levantado su huelga de hambre el Dr. Ygnacio López Mendoza,  Presidente Municipal de Santa Ana Maya, después de 18 días de iniciada.

Parece que consiguió buenas cosas para fortalecer las finanzas y en general la autonomía de  los municipios del país. Los detalles aquí.

Enhorabuena y felicidades a Ygnacio, un ejemplo a seguir. El tipo de acciones que se necesitan para arrancarle por pedacitos el poder a las oligarquías.

Lo que sigue es el etado en que se hallaba este post antes de que terminara la huelga :

“Desde el 4 de octubre está en huelga de hambre el Dr. Ygnacio López Mendoza, a un lado del Senado mexicano, en una tienda de campaña en la Plaza Luis Pasteur, misma que está en la esquina que forman Reforma e Insurgentes, en el D.F..
El Dr. López Mendoza fue militante del PRD, y posteriormente del PT, partido con el que ganó la elección de 2011 por la Presidencia Municipal de Santa Ana Maya.
Con su acción, López Mendoza busca llevar a la luz pública las crecientes limitaciones, incluso parálisis, de los municipios en el ejercicio de su gobierno, en particular de los 2000 municipios del país con menos de 50,000 habitantes.

La Federación concentra el 80% de los recursos presupuestarios, 16% los estados y solo el 4% los municipios. La centralización del país sigue su curso. Por ejemplo; Los municipios se enfrentan a la imposición de mandos únicos de policía a nivel estatal o federal. Los estados presionan a los gobiernos municipales para ceder el cobro del impuesto predial y del agua a los propios estados o a empresas administradoras que se llevan parte del cobro. Casos sonados son el del Estado de México, durante el gobierno de  Peña), y el de Hidalgo, durante el gobierno de Osorio Chong. Eso nos muestra de que lado masca la iguana con los actuales gobernantes: privatizadores en los hechos. Los del PAN eran simples aficionados por comparación.

Ahora también el fenómeno se da en Michoacán, pese a la visita de solidaridad que hizo el gobernador de esa entidad al alcalde Ygnacio.
López Mendoza señala que la institución municipal ha dejado de ser garante del bienestar de los ciudadanos. Sólo se le permite recibir y conocer demandas y reclamos, pero no ser actor de la transformación social.
La demanda principal de la huelga de hambre es que los ejecutivos y legislativos estatales y federales atiendan las agendas de los gobiernos locales presentadas por las asociaciones de alcaldes del país por años y jamás incluidas en la agenda nacional.

Otras demandas son:
1. Apoyo para la conformación de gobiernos municipales profesionales, honestos, transparentes, ciudadanizados, capaces de incidir en el combate a la pobreza y el desarrollo económico y social.
2. Aumento de su participación en el Fondo General de Participaciones
3. Participación en las decisiones de seguridad nacional y estatales, fiscales etc.
4. Reelección por un período del gobierno municipal
5. Simplificación de reglas de operación de programas federales relacionados
Esta agenda está consensada por la FENAMM (presidentes municipales del PRI), ANAC (PAN) y AALMAC (PRD, MC, PT)
El Dr. López Mendoza, que es médico, tiene una reputación intachable de gente cercana al pueblo.  En las noches, hasta antes de su huelga de hambre en el D.F., el seguía dando consultas a sus pacientes, mientras que en las mañanas realizaba sus tareas como presidente municipal.

Ygnacio ha dicho que hará la huelga hasta sus últimas consecuencias y en un escrito dirigido a Peña, le dice que pone su vida en sus manos.

Creo que requiere de amplísima ayuda con toda la presión social que podamos ejercer sobre nuestros “gobernantes”

Fuentes: conversación con Ygnacio López Mendoza, sus asistentes y materiales entregados por los mismos, como volantes y la carta a Peña Nieto

Las últimas novedades, al 16 de octubre, son que ya hay algunas propuestas de parte de la SEDATU para los municipios, pero Ygnacio seguirá en huelga hasta que no se asienten compromisos por escrito. Hoy platiqué con él. Se mantiene en buena salud, aunque delgado y débil, después de 12 días de huelga.”

Llamado a la base trabajadora de Petróleos Mexicanos

Trabajadores de Petróleos Mexicanos

Me dirijo a Ustedes, como trabajador de Pemex despedido por defender la industria petrolera nacional,  para manifestarles mi más profunda preocupación por el destino que pretende dar el Gobierno Federal a Petróleos Mexicanos y hacer un llamado a la reflexión y a la acción en defensa de nuestra querida empresa.

La iniciativa de reforma energética y el paquete económico 2014 presentados por el Presidente Enrique Peña Nieto y su equipo entrañan la práctica desaparición de la empresa en poco tiempo. La reforma propuesta del artículo 28 constitucional elimina de entre las áreas estratégicas de la economía mexicana, a la extracción y procesamiento del petróleo,  nuestro preciado recurso natural nacional, y quita al gobierno mexicano la responsabilidad de operar en forma exclusiva estas áreas.  El Paquete Económico 2014 quita a Pemex gran parte de la contratación de actividades extractivas (pues esta recaerá en SENER),  la comercialización (recaerá en un ente externo a la empresa) y gran parte de los movimientos de tesorería (en un fideicomiso controlado por la SHCP).

El efecto combinado de ambas reformas, el trato de privilegio que se da a las empresas privadas cuando entran en competencia con los organismos paraestatales y el discurso de que las refinerías no son rentables, hacen prever la pronta desaparición de la refinación nacional, como ya ha sido el caso de la petroquímica como el de los ferrocarriles, donde ni siquiera los privados tienen actividad sustancial. Finalmente, quedará Pemex Exploración y Producción manteniendo su actividad en tanto el balance fiscal del gobierno lo requiera, pero transfiriendo continuamente “valor”, es decir, riqueza, a la iniciativa privada, haciendo trabajo para que la IP cobre. Esto implicará decenas de miles de despidos en la industria, por cierto ya avalados por el convenio 10717/2013 entre el sindicato y la empresa y que el respeto a  los derechos laborales se reducirá, si acaso, a otorgar liquidaciones de ley. Solo esto debiera ser suficiente para impedir el avance de estas reformas.

Sin embargo, nuestra reflexión debe ir  más allá, pues el trabajador petrolero y sus líderes tenemos una altísima responsabilidad ante la nación. Pemex es el primer contribuyente fiscal del país y carga por esta vía con el financiamiento de un tercio de la educación, la salud y los programas sociales de nuestro país, entre muchas otras cosas. Permitir  el desmantelamiento de Pemex en beneficio de las grandes empresas privadas del mundo significa la acelerada reducción del financiamiento del estado social mexicano. Significa, en fin, el empobrecimiento adicional, en forma brutal, de los mexicanos, la creciente dependencia del exterior y la pérdida de la poca soberanía nacional que aún nos queda como país.

Debemos reconocer, además, que los buenos salarios que percibimos los petroleros, no sólo se deben a la alta productividad a la vez que al alto riesgo industrial de una industria como ésta, sino también a la valiente decisión del Pueblo mexicano en 1938 de apoyar la nacionalización de la industria petrolera mexicana. Esto constituye otra razón para actuar en agradecimiento con la nación. Hay muchas razones por las cuales el trabajador petrolero tiene, y debe actuar de acuerdo a, un compromiso moral con el pueblo de México

Hago este llamado convencido de que los trabajadores petroleros, desde el manual hasta el ingeniero, tienen el conocimiento y la capacidad de organización para defender una industria petrolera cien por ciento nacional, como lo es hoy en día, y para contribuir a transparentarla desde adentro,  en un esfuerzo como ya se hizo en 1938.

Alguno dirá, como es que un despedido hace este llamado, y como podré yo hacer caso, si en consecuencia me van a despedir a mi también. Yo les digo: si se organizan no los pueden despedir a todos, pero si no hacen nada, todos lo serán, poco a poco. Sopesen los argumentos dados antes, riesgos y su responsabilidad personal.

Es indispensable reconstruir a Pemex y a México mismo sobre una base de solidaridad y los petroleros debiéramos salir por delante con el ejemplo.

Alejandro Corona Bahre

¿Dijo Lázaro Cárdenas lo que dijo Peña Nieto que dijo?

Hola,

para efectos de mi trabajo, el día en que se publicó la infausta iniciativa de Peña Nieto ,12 de agosto de 2013, hice un análisis de reformas constitucionales y leyes secundarias de la época, determinando que Peña y su equipo hablaban, como suele ser entre políticos, a medias verdades para armar una tomada de pelo completa. Pero no puse por escrito lo revisado, sino hice un breve reporte para otros fines.

Sin embargo, analistas más responsables que un servidor hicieron lo propio y publicaron sendos artículos que desmontan la escenografía del Sr. Peña. Asimismo, Cuauhtemoc Cárdenas, seguramente enterado de por donde venía el golpe, había publicado apenas unos días antes un artículo con una carta de su padre a Jesus Reyes Heroles, el viejo, el de los tamaños.

Esos tres artículos me parece que dan una imagen completa del tamaño del engaño mediático que se quiso hacer con la figura del presidente Cárdenas. Hay que decir que el PRI ya no ha insistido en esa parte de su fraude al pueblo, pero conviene dejar concentrados en un solo lugar estos documentos. Aprovecho para agradecer a Alfonso Díaz Reyes, que me hizo llegar dos de ellos.

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INSULTO PALABRA POR PALABRA

13 agosto, 2013 · de observatoriodehistoria

por Halina Gutiérrez Mariscal, Luis Fernando Granados y Fernando Pérez Montesinos *

Que quieran privatizar la industria de los hidrocarburos es una cosa. Hace tiempo que es evidente para quien quiera ver y escuchar las palabras de los ideólogos del régimen que reforma es un eufemismo para decir “privatización”. Pero que mientan para convencernos de su propósito es un asunto enteramente distinto, pues la mentira es un insulto a nuestra inteligencia. Un insulto. Quizá lo único bueno es que la mentira también ha revelado una vez más la insuficiencia del argumento privatizador y hace manifiesta una actitud culposa por parte de sus abogados.

Ayer, a la hora de presentar su “reforma energética”, Enrique Peña Nieto mintió con todos los dientes. No es que haya dicho una verdad a medias o que haya interpretado los hechos según su interés político. No. Simple y sencillamente intentó engañarnos. Al menos respecto de un punto que él mismo considera importante. Para curarse en salud de la acusación de ser contrario al espíritu cardenista, en su discurso dijo que su propuesta de reforma constitucional “retoma palabra por palabra el artículo 27 del general Lázaro Cárdenas” (aquí está el discurso completo). Esto es falso. Falso de toda falsedad. Porque no existe tal cosa como el artículo 27 “de” Lázaro Cárdenas. Y porque en ningún momento en la segunda mitad de los años treinta la constitución contempló el tipo de contratos que Enrique Peña Nieto acaba de proponer.

Entre 1934 y 1940, el artículo 27 de la constitución fue reformado una sola vez: al año siguiente de la expropiación petrolera (al menos de acuerdo con este estudio de  la Cámara de Diputados). Obviamente, esa reforma es la única con la que podría relacionarse la afirmación de Peña Nieto. Ocurre, sin embargo, que la reforma de noviembre de 1939 —que no obstante entró en vigor apenas en noviembre de 1940— sólo se propuso suprimir el régimen de concesiones, hasta entonces el mecanismo preferido para regular la relación entre la ley y el orden económico existente (aquélla afirmando que todos los recursos naturales son propiedad de la nación, éste impulsando la commodification de las relaciones sociales). Ni la iniciativa de Cárdenas ni el texto constitucional reformado hablan de contratos (aquí el texto de la iniciativa y aquí el decreto). Ni una palabra. Al contrario, lo que entonces se estableció es que

Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos, no se expedirán concesiones y la ley reglamentaria respectiva determinará la forma en que la nación llevará a cabo las explotaciones de esos productos.

Con todo, Enrique Peña Nieto no es un mitómano vulgar. Su mentira no es mera fabulación, sino alteración interesada de los hechos. Empíricamente, consiste en “elevar a rango constitucional” una de las disposiciones de la ley reglamentaria del artículo 27, aprobada por el congreso en noviembre de 1940, semanas antes de que Cárdenas dejara la presidencia. En efecto, el artículo 7 de esa ley contempló la posibilidad de

[…] establecer contratos con los particulares, a fin que estos lleven a cabo, por cuenta del gobierno federal, los trabajos de exploración y explotación, ya sea mediante compensaciones en efectivo o equivalentes a un porcentaje de los productos que se obtengan [aquí está el documento].

Como el viraje antiestatista de la ley se corresponde con la extraña manera en que Cárdenas terminó su mandato —cediendo a la presión de la derecha dentro y fuera del gobierno para garantizar la continuidad del régimen—, simbólicamente el engaño se basa en suponer que la política cardenista fue siempre la misma y que fue además de una coherencia absoluta; como si Peña Nieto sólo fuera capaz de percibir al señor cuyo retrato aparecía en los billetes de 10 mil pesos.

Con todo, en la invocación fraudulenta del Cárdenas del 18 de marzo cabe ver una suerte de derrota cultural de quienes, como Peña Nieto, llevan años insistiendo en que el único modo de solucionar la crisis de la industria petrolera es abrirla al mercado (lo mismo da si mucho o poquito). Porque, por supuesto, la premisa del engaño, el elemento que la hace posible, es una convicción social, recogida incluso por las encuestas de opinión, acerca del sentido de la expropiación petrolera y la creación de Pemex, que hasta ahora parece no haber sido afectada por la propaganda gubernamental. En ese sentido, la mentira clara y distinta de Peña Nieto no es más que una nueva evidencia de que el petróleo es de todos no por obra y gracia de un general michoacano sino por la voluntad de millones de personas —millones que ayer fuimos insultadas por el presidente de la república.

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¿PALABRA POR PALABRA?

19 agosto, 2013 · de observatoriodehistoria · ·

por Bernardo Ibarrola *

“Lo que busca la reforma energética es que el artículo 27 de la constitución vuelva a decir lo que el presidente Lázaro Cárdenas dejó escrito, palabra por palabra”, dice la propaganda gubernamental actual. Si esto fuera cierto, al ejecutivo federal le bastaría con enviar una propuesta para que el actual artículo 27 constitucional volviera a decir, palabra por palabra, lo que decía tras la reforma de 1940, cosa que sería, a ojos vistas, una completa insensatez.

Contundente apoyo ciudadano a la reforma de 1938. ¿Podría el actual

gobierno ufanarse de tal apoyo a su propuesta de reforma?

Lo que en realidad están haciendo los publicistas de la presidencia es usar una maña elemental, vieja como la escritura de la historia: encontrar en algún documento del pasado la frase que les conviene para los proyectos del presente y utilizarla como slogan. Descontextualizan y anacronizan, lo que pone en evidencia su ignorancia o su mala voluntad, o ambas cosas.

La “Ley reglamentaria del artículo 27 constitucional en materia de petróleo”, publicada en el Diario Oficial el 9 de noviembre de 1940 —cuya liga está cada vez más escondida en el sitio de presidencia— establece que

Los contratos de que hablan los artículos anteriores, solo podrán celebrarse con nacionales o con sociedades constituidas íntegramente por mexicanos. No podrán concertarse en ningún caso con sociedades anónimas que emitan acciones al portador.

¿El actual proyecto de presidencia también pretende recuperar esta parte de la ley cardenista? Si es así, entonces ningún particular extranjero ni ninguna sociedad mexicana que cotice en alguna bolsa —para cotizar en bolsa hay que emitir acciones— podrá participar en la industria petrolera. Fuera del nuevo negocio quedarían Exxon, Shell, Total y la Tabasco Oil Company, recién adquirida por Carlos Slim a través del grupo Carso, que participa en la bolsa desde hace mucho tiempo. ¿Palabra por palabra o sólo las palabras que les convienen?

Un simple vistazo a los documentos básicos del asunto petrolero en tiempos de Cárdenas nos sugiere —si se leen con atención y algo de honestidad— que hace 75 años la verdadera disyuntiva era entre intereses privados e intereses públicos. Dijo el presidente Cárdenas en su “Manifiesto a la nación” el 18 de marzo de 1938:

Se ha dicho hasta el cansancio que la industria petrolera ha traído al país cuantiosos capitales para su fomento y desarrollo. Esta afirmación es exagerada. Las compañías petroleras han gozado durante muchos años, los más de su existencia, de grandes privilegios para su desarrollo y expansión; de franquicias aduanales; de exenciones fiscales y de prerrogativas innumerables, y cuyos factores de privilegio unidos a la prodigiosa potencialidad de los mantos petrolíferos que la nación les concesionó, muchas veces contra su voluntad y contra el derecho público, significan casi la totalidad del verdadero capital de que se habla.

Riqueza potencial de la Nación, trabajo nativo pagado con exiguos salarios; exención de impuestos; privilegios económicos y tolerancia gubernamental, son los factores del auge de la industria petrolera en México.

Examinemos la obra social de las empresas: ¿en cuántos de los pueblos cercanos a las explotaciones petroleras hay un hospital, o una escuela, o un centro social, o una obra de aprovisionamiento o saneamiento de agua, o un campo deportivo, o una planta de luz, aunque fuera a base de los muchos millones de metros cúbicos del gas que desperdician las explotaciones?

¿En cuál centro de actividad petrolífera, en cambio, no existe una policía privada destinada a salvaguardar intereses particulares, egoístas y alguna vez ilegales?

Unos meses más tarde, en la “Exposición de motivos” de la iniciativa de ley para modificar el artículo 27, Cárdenas explicaba con menos apasionamiento y más precisión

Una vez que la nación ha tomado a su cargo directamente el control de las explotaciones en forma tal que no sólo podrá atender las necesidades del país, sino en su mayor parte las de nuestro comercio exterior del petróleo, no se ve el motivo para permitir que continúen formándose y vigorizándose intereses privados que es de presumirse que llegarán a ser, si no antagónicos, a lo menos distintos de los intereses generales, cuya tutela procurará el Gobierno con todo empeño y energía.

Eso dijo Lázaro Cárdenas: en lo que respecta a la industria petrolera, los intereses privados llegan a ser distintos o antagónicos a los intereses generales, y no se ve motivo para que “continúen formándose y vigorizándose”. Eso dijo. Palabra por palabra, como se puede ver en el sitio de la Presidencia de la República.

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El primer artículo hace mención del viraje a la derecha de Cárdenas en el último momento de su gobierno. También se alega por Peñistas que su apoyo a cierto tipo de ayuda extranjera (acotada como ya vimos, de  una manera que EPN no hace) fue por razones prácticas. Sin embargo, esa “ayuda” sería en realidad un robo, como describe el propio Lázaro en la carta que a continuación presenta Cuauhtemoc y la reacción de Lázaro ante esto y las medidas tomadas por Ruiz Cortines y otros siguió siendo de un nacionalismo que se perdió con la llegada de los egresados de Harvard y Yale al poder y que ahora Peña pretendió burdamente a la vez escamotear y secuestrar.

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Lázaro Cárdenas y la reforma energética
Cuauhtémoc Cárdenas

Estamos a unos días, por no decir a unas horas, de que se anuncie la propuesta del gobierno de la República sobre las reformas en materia energética. En los últimos días, desde el lado oficial se han multiplicado las expresiones que la reforma, que ya pronto se dará a conocer, se corresponde con los cambios introducidos en la legislación petrolera a raíz de la expropiación, esto es, en los últimos meses de la administración de Lázaro Cárdenas en 1940.

El pensamiento y las posiciones de Lázaro Cárdenas en materia de política petrolera, como en otros temas que tuvo siempre presentes (la reforma agraria, la libertad de los presos políticos, la defensa de la soberanía y la autodeterminación, y la paz) no fueron estáticos de diciembre de 1940, en que concluyó su gobierno, hasta el 19 de octubre de 1970, día en que falleció. Así, cuando consideraba que debía hacer manifestación pública sobre alguna cuestión, de acuerdo o en desacuerdo con la administración en turno, siempre lo hizo, y no recuerdo que en relación a los cambios en las políticas petroleras que se efectuaron en los 30 años que vivió como ex presidente, se haya expresado contrario a cualquiera de ellas.

Quisiera, en relación con estas ideas, transcribir lo esencial del contenido de una carta que Lázaro Cárdenas dirigiera a Jesús Reyes Heroles, fechada el 30 de marzo de 1968 ( Epistolario de Lázaro Cárdenas. Siglo XXI Editores. 1974. Páginas 91 a 93), que dice:

“Me considero impulsado a expresar a usted mi solidaridad ante las explicables, aunque injustificadas críticas que representativos del sector empresarial han publicado en relación a su importante informe del 18 de los corrientes, y en particular sobre las tesis por usted sustentadas respecto a los tradicionales inconformes con las crecientes actividades económicas de los estados republicanos modernos (…)

“A la vez, expreso a usted mi firme simpatía personal por la conceptuosa y firme defensa que hizo en su informe de las atribuciones públicas del gobierno revolucionario, en relación a las responsabilidades del sector privado empresarial.

“La interdependencia de las relaciones sociales explica que es sólo un espejismo creer en la existencia autónoma de los capitalistas privados, que no son los únicos inventores de la ciencia y la técnica contemporáneas. Además, dadas las tendencias acumulativas de los grandes capitales privados y sus correlaciones con los monopolios internacionales, está en su origen y esencia acaparar y explotar riquezas naturales de los territorios ajenos, sobre todo de los recursos no renovables, agotándolas a la par que la fuerza humana de trabajo, logrando con ello cuantiosas utilidades. Más aún, al amparo de concesiones y privilegios, se forman estatutos de excepción extraterritorial violatorios de la soberanía. Es del dominio público que los consorcios petroleros han ejercido incentivos y presiones para desviar a la industria nacionalizada de sus objetivos iniciales e intrínsecos, al grado de que su economía ha sufrido la carga de compensaciones infladas, como las de la compañía El Águila, SA, que a su exagerada cuantía se agregó la del pago en moneda extranjera. No es inoportuno anotar que el espíritu nacionalista de la expropiación de 1938 y de la Reforma Constitucional de 9 de noviembre de 1940, no se respetaron plenamente: los contratos de exploración y explotación permitidos por la Ley Reglamentaria de 1941, se concedieron con participación en la producción del petróleo a empresas nacionales y extranjeras (afortunadamente ya se cancelaron los 18 contratos). El institucional reconocimiento de las concesiones confirmatorias facilitó indemnizaciones indebidamente autorizadas por la Ley Reglamentaria de 1958, mediante convenios privados sobre compensaciones a superficiarios, con la agravante circunstancia de que en las indemnizaciones se llegó a valorizar la potencialidad del subsuelo petrolífero, reivindicado por México desde la vigencia del artículo 27 constitucional.

“Muy certeras sus palabras del informe, de que ‘los hombres del gobierno son servidores y no negociantes. Deben convencerse que las tareas administrativas y la acción política se dirigen al servicio de la sociedad’ y de que ‘no dejemos por descuido, apetito o complicidad, que se transformen en utilidades individuales, que son utilidades de la nación’.

“Por lo anterior aplaudo tanto al criterio presidencial, que ‘señaló la conveniencia de sustituir la rentabilidad máxima de cada empresa, por la noción de la mayor eficacia global de las inversiones con fines sociales’, como a sus conceptos sobre que ‘la orientación fundamental de nuestra economía mixta consiste en el desarrollo por y para la independencia nacional, el bienestar social, las libertades espirituales y el perfeccionamiento democrático’ y de que se deben ‘de determinar las grandes directivas acordes con los fines perseguidos y lograr que los sectores público, social y privado de México actúen de conformidad con ellas’, dejando el sector privado de despilfarrar sus utilidades, eludir impuestos, evadir la legislación social, presionar la unidad laboral con sindicatos blancos y sin operar como mandaderos del capital extranjero.

“Esta advertencia de usted recoge el sentir general ante la creciente competencia del capital inversionista extranjero, que está minando nuestra autonomía económica al obtener máximos beneficios. Es tan peligrosa esta situación que los extranjeros ya se han apoderado del 60 por ciento de la industria de transformación desplazando a empresarios mexicanos y ocasionando que el comercio de exportación sufra las arbitrarias bajas de precios, en cambio de las alzas de los valores de importación.

Estoy seguro que seguirá usted con integridad doctrinaria y dinámica infatigable los postulados de la nacionalización de la industria petrolera mexicana, y que continuará superándola, mediante las reformas legales y administrativas conducentes, ya que esta industria no es únicamente factor básico del desarrollo de la industria nacional, sino de la autonomía económica y política del país (…).

En fin, creo que resulta oportuno reflexionar sobre lo que expresara Lázaro Cárdenas 30 años después de la expropiación.

Subrayado de C. Cárdenas

LOS TECNICOS Y PROFESIONISTAS PETROLEROS Y LA REFORMA ENERGETICA

Hola amigos, tengo el honor de compartirles el texto de un pensador de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP), Arq. Carlos Martínez Tafoya, acerca de los orígenes y alcances deseados de la misma UNTyPP.

LOS TECNICOS Y PROFESIONISTAS PETROLEROS Y LA REFORMA ENERGETICA.

 

“La profesión es una función natural e indispensable

para el normal desarrollo del organismo social, con

la peculiaridad de que es una función de “alto nivel”

imposible de reemplazar y, por consiguiente, decisiva

para la subsistencia y estabilidad de ese organismo

humano”.

Prólogo.

Independientemente de los lineamientos que al final siga la reforma energética en Petróleos Mexicanos, sea esta Constitucional o sólo una reforma a la legislación secundaria, su modernización pasa por la revisión integral de las relaciones laborales que han propiciado el descenso en la productividad y competitividad de la otrora paraestatal ampliamente reconocida a nivel mundial.

Para mantener la rectoría del Estado sobre la más importante empresa estratégica del país, su capital humano debe echar raíces para reconstruirse como el pilar fundamental en torno del cual se pertrechen las mejores prácticas de eficiencia, productividad, competitividad y la coloquen en un nivel de clase mundial. Para ello se debe iniciar una nueva era en las relaciones laborales que revalore la experiencia y el perfil de cada uno de sus trabajadores para aprovechar todo su potencial y trasladarlo a las nuevas generaciones; esto representa una frontera entre el ayer y lo que debe hacer el Pemex de hoy para construir un México con capacidad de enfrentar los desafíos del Siglo XXI.

El presente es un estudio que a juicio nuestro es el sector del personal de Pemex más vulnerable pero que al mismo tiempo es el sector clave para la modernización de la industria petrolera mexicana: los Técnicos y Profesionistas Petroleros.

Antecedentes.

Desde que nace Petróleos Mexicanos (PEMEX) cómo una empresa paraestatal sus Técnicos y Profesionistas Petroleros (TyPP) recurrentemente representaron un punto de fricción entre la Administración de la  empresa y el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM). Para quienes eran TyPP, su condición “de confianza” los hacía vulnerables a un sentimiento de inestabilidad y desvalorización. Los consabidos cambios sexenales en los cuadros de dirección podían acarrear movilización o aislamiento, pero también más trabajo que no era pagado ni con las prerrogativas que tenían los funcionarios verdaderamente de confianza, los representantes directos de la gerencia, ni con los salarios garantizados por el sindicato. Era una especie de capa profesional intermedia,  “sándwich”, entre la gerencia y los trabajadores sindicalizados: “ni soy de aquí ni soy de allá”, en alusión tanto a su posición en el trabajo como a sus recompensas.

El aparente prestigio del puesto para los TyPP no tenía su correlato en condiciones de vida y de trabajo superiores a las de los trabajadores calificados sindicalizados ni, con las facilidades de los altos funcionarios, también profesionistas. Sujetos a arbitrariedades como los traslados imprevistos y por tiempo indefinido a lugares distintos y distantes, malas condiciones de trabajo, malos tratos y despidos injustificados. “La confianza” era en realidad ejercida por la administración de PEMEX en su trato con los profesionistas que podían ser movilizados a discreción por su falta de ataduras contractuales y sindicales.

La mayoría de los TyPP no son personal de confianza en el sentido estricto que marca la Ley laboral. La calidad de “confianza” depende de la naturaleza de las funciones que se desempeñan que son: de dirección, inspección, vigilancia y fiscalización como representación directa del patrón. Y estas funciones con carácter general han sido tradicionalmente atribuciones de los directores y sus representantes directos como los subdirectores, gerentes y superintendentes y no del personal subordinado a sus directrices.

Varios ingenieros provenientes del Instituto Politécnico Nacional y de la Universidad Autónoma de México comenzaron a intentar la organización sindical desde 1968 y a partir de la actualización de la Ley Federal del Trabajo que se hizo en 1970, por una parte, transformó la noción de sindicato único en las empresas al aceptar, en nombre de la libertad sindical, “la sindicación plural que significa que en cada empresa o rama industrial o gremio, pueden formarse varios sindicatos”, fue que se formó el Sindicato de Profesionistas, Técnicos y Similares al Servicio de Petróleos Mexicanos. Esta primera organización sindical nunca fue reconocida por las autoridades del trabajo y fue declarada ilegal, no obstante que se amparaba jurídicamente en la actualización de la Ley Federal del Trabajo.

La legalización de este sindicato independiente no prosperó por la vía jurídica y continuaron las gestiones y presiones de los TyPP hasta que el entonces Presidente de México Luis Echeverría, el 18 de marzo de 1973, conmemorando un aniversario más de la expropiación petrolera, hace el anuncio de que los TyPP. se sindicalizarían dentro del STPRM. Esto, desde luego se  consideró un triunfo para los TyPP que pugnaban por ingresar al régimen sindical, pero también una derrota para las posiciones que dentro del sector pugnaban por un sindicalismo independiente, es decir, fuera de los cauces oficiales y estatales.

Para el aparato de Estado y sus aliados tener dos sindicatos en PEMEX resultaba un peligro, especialmente porque los TyPP llegaban al STPRM con ideas democráticas, con una politización de raíz universitaria que practicaban una participación abierta, apartidista y con calificaciones superiores al promedio de los obreros petroleros. Su control sería más sencillo si los absorbía un sindicato de lealtad probada que ya sabría como entibiar, enfriar y erradicar las posiciones avanzadas.

En 1974 la administración de Pemex pasó  a 1500 TyP a régimen sindical (dentro del STPRM) sin estar muy convencida. Y aquellos ingenieros que le veían más bondades al sindicalismo independiente, creyeron encontrar la solución cuando se enteraron que existía desde 1947 la Unión de Profesionistas y Técnicos al Servicio de las Industrias de México, creada por un grupo de médicos logrando formar la sección PEMEX de la Unión el 20 de febrero de 1974.

Así, los TyPP,  elaboran su proyecto de Contrato Colectivo de Trabajo y un pliego petitorio con las siguientes demandas: a. contratación definitiva para los trabajadores transitorios; b. reclasificación y retabulación de plazas; c. aumento salarial; d. cese de la represión; e. reinstalación de activistas despedidos, y, lo más importante para nuestra nación, se pedía la solución a los siguientes problemas:

  1. Exploración insuficiente
  2. La intervención de compañías extranjeras.
  3. Las decisiones inadecuadas sobre la ubicación de las instalaciones que originaban gastos innecesarios.
  4. La compra de equipo, también inadecuado.
  5. El derroche presupuestal.
  6. La realización de contratos innecesarios con particulares.
  7. El burocratismo en la compra de refacciones y equipo y,
  8. La explotación irracional de las reservas.

El proyecto de Contrato Colectivo demandaba la necesidad de reorganizar la empresa tanto técnica como administrativamente, cosa que no gustó ni a la administración ni al STPRM. Por un lado la crítica desacreditaba tanto a la empresa como al sindicato y, en este último, el temor por las consecuencias de la incorporación de sujetos con formación intelectual universitaria crecía, pensarían que esto les permitía a los TyPP tener una visión más amplia del complejo productivo del petróleo y, por tanto, podrían acceder más fácilmente al control de los estratos subordinados en la producción.

“Esta idea era producto de una posición típicamente anti-intelectual que identificaba a los profesionales con la dirigencia empresarial. Además, la calidad de los TyPP como intelectuales universitarios capaces de criticar las políticas petroleras por sus mayores conocimientos teóricos y prácticos y su cercanía con los resultados de la gestión  empresarial, les permitiría asesorar a la dirigencia del STPRM en cuestiones que hasta entonces ignoraban, pero también hacer la denuncia de la corrupción sindical con lo que sus cargos de funcionarios sindicales podrían verse amenazados si a los TyPP se les permitía desplegar una autonomía en la acción sindical”. “También es una posición anti-intelectual pero por motivos distintos: aquí los intelectuales son vistos como seres capaces de descubrir la esencia pro-oligarca del liderazgo sindical que hace causa común con la empresa”.

Como se puede ver, los TyPP han conformado durante todos esos años un estrato de trabajadores muy especial si se les compara con los obreros tradicionales manuales en la producción. Aunque no tienen el mando ni el control de las decisiones  gerenciales, su trabajo calificado y profesional, producto tanto de su formación universitaria y/o politécnica como de su experiencia en la industria, se vinculaba directamente al diseño de la producción petrolera.

Los diversos ingenieros se ubicaban en áreas donde se planificaba, se exploraba, se explotaba, se construían y conservaban obras, se mantenían equipos e instalaciones y se detectaban los efectos de la industria sobre las personas y la naturaleza. También los TyPP trabajaban en áreas donde se administraban las decisiones sobre el destino final del producto. La variedad de trabajos donde desarrollaban su capacidad técnica les permitió varias cosas: conocer a fondo la manera en que funcionan los procesos de trabajo y el comportamiento de la industria en cuanto a su administración. Su papel intermedio entre la gerencia y la masa de obreros en términos de realización de órdenes de trabajo de distintas calidades, los ha hecho valorar su papel técnico como cuadros profesionales necesarios en la producción junto con el que desarrollan los obreros manuales con la idea más de un trabajo en equipo que de labores separadas por jerarquías insalvables, lo que es más visible en áreas como la exploración y la explotación, donde las áreas son muy cercanas, incluso físicamente. Esta valoración les ha facilitado, a unos TyPP más que a otros, concebir su trabajo en la industria con los obreros en la producción directa más como comandantes de aviación y sus equipos que como comandantes de infantería y sus soldados. Aunque como personal sindicalizado los TyPP tienen vedada la entrada a los departamentos donde se realizan las más altas decisiones gerenciales de política de la empresa, como las de finanzas y comercio exterior, el resto de áreas que si conocen les ha dado un conocimiento Técnico del desarrollo de los trabajos en PEMEX como industria integrada, en el sentido de que lleva a cabo directamente las actividades de prospección petrolera, perforación, producción de hidrocarburos, recolección y transporte de crudo y gas, refinación, petroquímica básica, distribución y venta de petróleo crudo, gas natural y productos procesados.

“Los TyPP no ascendíamos a puestos de mayor responsabilidad por nuestros méritos y capacidad profesional, sino por la voluntad de los altos funcionarios administrativos, a quienes no les convenía el ascenso de técnicos sindicalizados porque la administración se modificaría  y resultarían afectados sus intereses; le convenía más encumbrar a la gente que se alineara a sus propósitos, se suponía que someten a concurso los proyectos de las obras, pero, es un secreto a voces que los funcionarios tenían prestanombres, sino es que familiares, en las compañías contratistas que presentan sus planes y propuestas; ellos mismos propician una dependencia tecnológica del extranjero en los campos de ingeniería básica, y directamente en las instalaciones de PEMEX, renglones en los que es grande la influencia de las empresas transnacionales.”

Ante esto y después de una larga lucha se logró, a través de un convenio firmado entre la Administración y los TyPP en la STPS, el cual fue elevado a laudo presidencial el 17 de marzo de 1976, pasaran a régimen sindical entre 3000 y 4000 profesionistas estableciendo la obligación de revisar las cláusulas 3 y 7 del Contrato Colectivo de Trabajo. A partir de aquí estuvimos sindicalizados formando la Rama de TyPP dentro del STPRM para vivir los tiempos en que fue anunciado el “Boom petrolero” por José López Portillo: [“habría que prepararse para la administración de la riqueza nacional” dijo. Al tiempo que el secretario de energía de E.U. siendo presidente James Carter (1976-1980) proclamaba en las élites de su país ““No podemos tolerar que exista un Japón al sur de nuestra frontera”.]

En estas circunstancias, TyPP a mediados del año 1981 formalizamos, en un Programa General de Lucha, los objetivos que dieron contenido más permanente al movimiento sindical democrático. Este programa ideado por la dirigencia del movimiento de TyPP de aquel entonces, se discutió y modificó a nivel de base en juntas departamentales y, posteriormente, se aprobó por unanimidad en el mes de agosto en asamblea general.

  • “Las orientaciones fundamentales incluyen la búsqueda por afianzar las conquistas logradas y hacerlas extensivas a los trabajadores en general; el incremento de las percepciones y prestaciones de los asalariados para elevar su nivel de vida; la promoción de la capacitación y superación profesional de los miembros del sector; la erradicación de la corrupción en todas sus formas tanto dentro de Pemex como al interior del sindicato; la desaparición del contratismo en Pemex buscando un desarrollo más sano de la industria petrolera nacional; la conducción de la industria petrolera por sus trabajadores, reforzando su intervención directa; el reconocimiento sindical y laboral de los trabajadores transitorios; la protección del medio ambiente y el mejoramiento social de los sitios donde se desarrolla la industria y el fortalecimiento de los TyPP y del sindicato nacional haciendo prevalecer los métodos democráticos y buscando que los beneficios y utilidades que reporta la industria petrolera se distribuyan en función de las necesidades de los trabajadores mexicanos.”

Hubo avances y retrocesos en toda la década de los 80´s: se logró estabilidad laboral y recategorización de plazas de los TyPP, otorgando un buen número de nuevas plazas a profesionistas transitorios y conquistando también, un buen número de puestos de confianza pasándolos a régimen  sindicalizado. La aplicación y fortalecimiento de los escalafones de las diferentes profesiones se hicieron realidad, el entusiasmo democratizador promovió con amplitud la participación de los TyPP en asambleas departamentales y generales. Los retrocesos para los TyPP fueron auspiciados principalmente por la “tecnocracia” surgida de las universidades norteamericanas y que junto con Miguel de la Madrid arriban a la Administración de PEMEX y empiezan a generar una gran cantidad de puestos de confianza entre gerencias y direcciones de carácter administrativo y a frenar la ampliación de plazas para las profesiones de ingeniería y tecnología aplicada.

Golpe aniquilador, casi mortal,  al proyecto sindical de los TyPP lo impulsó Carlos Salinas de Gortari. Después de descabezar al STPRM el 10 de enero de 1989, sustituyó a Joaquín Hernández Galicia por Sebastián Guzmán Cabrera y anuncia por boca de éste: “habrá despidos en PEMEX y los TyPP de todo el sistema serán regresados a su antigua calidad de [trabajadores de confianza]; además, el CCT será reajustado con un considerable ahorro para la empresa”. Los TyPP pasan a régimen de confianza con mejores sueldos pero con menos prestaciones y lo más importante: pierden la estabilidad laboral.

Acallados la gran mayoría de los TyPP, se acelera el desmantelamiento de la Ingeniería despidiendo y jubilando a miles de Ingenieros y jubilados y se profundiza la participación privada en las áreas que expresamente la Constitución Mexicana reserva al Estado Mexicano. Sin embargo, las ideas democratizadoras siguen ahí, en las mentes de los TyPP quienes esperarán una mejor coyuntura que permita la emergencia de nuevos proyectos alternativos a la situación actual.

Los años recientes

De 1994 hasta 2003, los TyPP hemos dado la lucha con  4 intentos para revivir nuestro sindicato a nivel nacional para poder ejercer nuestro derecho a organizarnos. Todos ellos fueron saboteados con acciones ilegales, violencia, amenazas y chantajes, en una labor coordinada por parte de la STPS y la Administración de PEMEX, violando la Constitución Mexicana, la Ley Federal del Trabajo, los Convenios 87, 98 y 135 de la Organización Internacional del Trabajo y la Convención Contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (misma que fue ratificada por México en 1986), causando en el proceso un grave daño patrimonial a la empresa al despedir personal con muchos años de experiencia.

Los TPP contra viento y marea, el 18 de marzo de 2008, constituimos La Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP). El 29 de abril siguiente solicitamos ante la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) nuestro registro. La Administración de Pemex y la STPS, trabajando en equipo, intentaron frenarnos. En agosto de 2008 comenzaron las amenazas a nuestro primer secretario general, el Ing. Didier Marquina. Su negativa a rendirse ante dichas amenazas llevó a la Administración de Pemex a preparar, junto con la Secretaría del Trabajo, un detallado operativo en plazas petroleras a lo largo de toda  la república.

El 14 de noviembre de 2008 fueron desalojados de sus centros de trabajo 39 compañeros, incluyendo todos los integrantes, menos uno, del Comité Ejecutivo Nacional. En todos los casos, los funcionarios de recursos humanos encargados del desalojo iban acompañados de las fuerzas especiales que operan  en todas las instalaciones de Petróleos Mexicanos, las cuales están dirigidas por militares en retiro. Los guardias iban armados, en algunos casos con armas de uso exclusivo del ejército. El desalojo se llevó a cabo con lujo de fuerza. En ningún caso se proporcionó fecha y causa o causas de la rescisión, como lo exige el Artículo 47 de la Ley Federal del Trabajo.

En las semanas que siguieron, La Administración  presionó, amenazó y humilló a decenas de compañeros, algunos activos y otros que quedaron fuera de la empresa, para obligarlos a renunciar a la UNTyPP a cambio de sus puestos de trabajo. Al padre de un trabajador recién afectado por el desalojo, le negó el servicio médico, causándole la muerte. Dos trabajadores hospitalizados fueron obligados a firmar sus renuncias al sindicato desde sus camas de hospital, con la oferta de una jubilación, pero acompañada del chantaje gravísimo de retirarles el servicio médico necesario a causa de su enfermedad. En un caso especialmente grotesco, llevaron en camilla a un trabajador a Conciliación y Arbitraje para que éste estampara su firma renunciando a una solicitud de amparo relacionada con la UNTyPP. Mientras tanto, la STPS fue generando chicanas al proceso de registro y  cuando consideró que el número de renuncias era suficiente, se negó, el 19 de diciembre de 2009, a otorgar el mismo. Iniciamos entonces la defensa legal de nuestros derechos. El 15 de enero promovimos ante el Juzgado de Distrito en Materia de Trabajo, un amparo reclamando el reconocimiento del registro.

El 2 de julio, recibimos de la Jueza Primera de Distrito en Materia de Trabajo la resolución de que era procedente el registro de la UNTyPP. La Jueza ordenó a la STPS darnos el registro, señalando que el derecho de asociación y libertad sindical son derechos fundamentales reconocidos en nuestra constitución, como una garantía social. La STPS solicitó la revisión a este ordenamiento, pero el 30 de noviembre de 2009, el Décimo Cuarto Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo, ratificó el amparo otorgado a la UNTyPP. La STPS maniobró de nuevo para ignorar a la Jueza y ya bajo la amenaza de desacato por parte de la misma, nos dio el número de registro 5878.

Sin embargo, la empresa, en franco desafío al estado de derecho, inició una nueva escalada de represión, despidos y chantaje a los miembros de la UNTYPP, despidiendo a lo largo de 3 meses a otros 15 técnicos y profesionistas de ambos sexos, de nueva cuenta con violencia y añadiendo ahora injurias personales destinadas a intimidar a los testigos de esta acción. Varios de los desalojados incluían funcionarios de la UNTyPP que acababan de iniciar exitosas campañas de afiliación así como al último miembro del CEN que se encontraba todavía en activo. Se vio que el registro de un sindicato no significaba nada en este país y que en la actualidad sigue prevaleciendo la cultura del despotismo y la intimidación.

Actualmente la UNTyPP cuenta con 927 afiliados pero la administración de PEMEX sigue obstaculizando el reconocimiento y desarrollo de nuestra organización sindical.

Conclusiones.

Al repasar los aspectos de la vida de TyPP junto con la que hemos vivido en las últimas tres décadas concluimos que una verdadera Reforma Energética debe definir nuevo marco regulatorio para  completar las formas de contratación del personal adscrito a PEMEX, por ser ésta empresa un pilar estructural estratégico de la economía del país.

Como lo hemos visto y vivido, las formas de contratación de trabajadores de planta en PEMEX no han variado desde que se nacionalizó la industria petrolera, siguen siendo sólo son dos:

Trabajadores de Confianza————Contrato Individual de Trabajo CIT (REGLAMENTO DE TRABAJO DEL PERSONAL DE CONFIANZA)

Trabajadores Manuales Sindicalizados————————-Contrato Colectivo de Trabajo CCT (FIRMADO CON EL STPRM)

Falta una tercera forma de contratación que es la que corresponde a los mandos medios, que ni son Trabajadores de Confianza y tampoco Trabajadores Manuales Sindicalizados; esto es, la que corresponde a la mayoría de los Técnicos y Profesionistas Petroleros, con la cual el esquema quedará así:

  • Trabajadores de Confianza————————————————–Contrato Individual de Trabajo CIT
  • Técnicos y Profesionistas—————————————Contrato Colectivo de Técnicos y Profesionistas Petroleros CCTyPP
  • Trabajadores Manuales Sindicalizados————————————Contrato Colectivo de Trabajo CCT

Esta nueva forma de contratación al segmento de los mandos medios permitirá avanzar en mucho de lo que no pudo la Secretaría de la Función Pública y otros organismos encargados del Servicio Profesional de Carrera, la  Transparencia, la Rendición de Cuentas y el  Combate a la Corrupción. Sólo debemos valorar correctamente que Los diversos ingenieros se ubican en áreas donde se planifica, se explora, se explota, se construyen y conservan obras, se mantienen equipos e instalaciones y se detectan los efectos de la industria sobre las personas y la naturaleza. También los TyPP trabajan en áreas donde se administran las decisiones sobre el destino final del producto.

Finalmente, tengamos en consideración estas palabras de John M. Ackerman referidas al proceso que viven hoy los maestros de Oaxaca y Guerrero en respuesta a la Reforma Educativa. Palabras que ilustran muy bien lo que ya no queremos que pase en PEMEX.

  • “La historia nos ha demostrado que, sin una amplia participación social, los esfuerzos de profesionalización de servidores públicos y de construcción de organismos autónomos no hacen más que recubrir y legitimar las prácticas corruptas de siempre. La fallida aplicación del Servicio Profesional de Carrera es un excelente botón de muestra. Este 10 de abril la ley federal en la materia cumple 10 años, sin haber generado condiciones para una verdadera profesionalización del gobierno federal. Vicente Fox, Felipe Calderón y cada uno de los grises políticos designados como secretarios de la Función Pública encontraron una variedad de maneras para soslayar la ley por medio de reglamentos y acuerdos que garantizaban la celebración de concursos de oposición a modo y la colocación de miles de puestos fuera del alcance de la norma. No existe un solo experto en la materia que celebre la manera en que se ha aplicado esta ley que, en su momento, fue presumida por los gobiernos panistas como una gran contribución a la democratización del país.”
  • “Nuestro sistema educativo [petrolero, diríamos en PEMEX] no debe apuntar a formar obreros obedientes listos para vender a precio de remate su mano de obra a la oligarquía nacional y el capital internacional, sino a generar ciudadanos críticos que buscan participar plenamente en las decisiones políticas nacionales y luchar por la justicia social. Defendamos nuestro derecho a una educación verdaderamente de calidad.”

Propuesta.

Definir nuevo marco regulatorio que optimice las relaciones entre Personal Directivo de Confianza, Mandos Medios (Técnicos y Profesionistas Petroleros) y Manual-Operativo.

  • Reformar la Ley Reglamentaria del Art. 123 y las que sean necesarias a efecto de legalizar el Contrato Colectivo de Técnicos y Profesionistas Petroleros (CCTyPP), para con ello cimentar el espacio democrático libre de acoso que permita el despliegue profesional crítico, sin dogmas de uno ni otro lado, de este sector al mandato del Estado en materia de hidrocarburos.
  • A través de este Contrato Colectivo se debe garantizar a los TyPP la estabilidad laboral que permita  desarrollar un auténtico Servicio Profesional de Carrera que a su vez cambie el sistema de conocimiento, el flujo de información, abierta al escrutinio ciudadano y a la rendición de cuentas ,  la educación y la transparencia; dejando atrás los obsoletos candados que sólo limitan los derechos de la mayoría de los profesionistas, y, con ello, se fortalezca la rectoría del Estado sobre la principal  industria estratégica del país.
  • Debe buscarse que el sector de los TyPP se convierta en el pilar encargado de llevar el conocimiento, la investigación y la experiencia acumulada a las nuevas capas de técnicos y profesionales que ingresen a la paraestatal, trascendiendo los cambios sexenales y la ideología o partido de quienes arriben a la dirección gubernamental del país.
  • La búsqueda del equilibrio contractual entre los 3 sectores que conforman el personal de la empresa debe llevarse a cabo en dos vertientes; 1.-, entre la verticalidad directiva del personal de confianza y la horizontalidad democrática de la UNTyPP y 2.-, entre esa misma verticalidad directiva del personal de confianza y la gran masa mayoritaria del STPRM.

21 Junio 2013

El Grupo de Participación Ciudadana y otros puntos que parecen positivos para Pemex

Este es el tercero de una serie de blogs dedicados al Informe de Responsabilidad Social de Pemex (en su versión 2010, en tanto se publica el de 2011). En estos blogs discuto y doy puntos positivos o negativos al contenido de este documento,  con el fin de determinar al final si veo un balance positivo o negativo en términos de responsabilidad social. En este número me concentraré en la labor de análisis por parte del así llamado Grupo de Participación Ciudadana (GPC) (p.15 del citado informe) al que Pemex se somete en forma voluntaria desde 2008, lo que parece una actividad bien encaminada (+1).

Los integrantes del GPC tienen un curriculum importante. Son miembros mexicanos de las grandes ligas en materia ambiental, incluso a nivel mundial. Pongo a disposición de los interesados, mayores detalles sobre ellos aquí.

En el informe se señala que estos expertos colaboran “a título honorífico, para que Petróleos Mexicanos mejore su desempeño en el ejercicio de su responsabilidad social y ambiental”. Su análisis es visiblemente crítico de Pemex. Sin embargo Pemex nos queda a deber la información sobre el modo en que se integró el GPC (-0.5)

Aunque el propio informe no es no es del todo claro al respecto, todo indica que el GPC hace un doble análisis:

  • Por una parte, revisa un reporte de una consultora externa (por cierto de prestigio, la empresa suiza SAM), en el tema de sustentabilidad, El doble control que resulta de ahí me parece adecuado (+0.5)
  • Por otra, plantea un cuestionario directo a Pemex y valora las respuestas al mismo.

Los cuatro puntos que en mi opinión, deben ser abordados por un análisis de la responsabilidad social son

  • ética empresarial,
  • relación con la comunidad interna,
  • relación con la comunidad externa y
  • relación con el medio ambiente.

Todos ellos son tocados (+0.5) en el informe, pero falta ver a que profundidad se hace, cosa que haremos después.

Respecto del cuestionario del GPC,

  • Pemex lo presenta completo, es decir,  las 25 preguntas y respuestas (son 16 páginas que abarcan de la p. 18 a la 33 del Informe) (+0.5)
  • Pemex presenta, además una tabla con la valoración que hace de ellas el GPC (+0.5) sin hacer comentarios adicionales (p.17), lo que me parece correcto: permite al lector juzgar por si mismo (+0.5).
  • Las preguntas fueron calificadas un rango del 2 al 8 sobre la escala del 10, con un promedio general de 6.16.

La primera pregunta diseñada por el GPC es crucial:

1. ¿Con qué sistemas cuenta Pemex para identificar el impacto de sus actividades en los diversos grupos de interés?

Recordemos que en la moderna concepción de empresa socialmente responsable, ésta tiene responsabilidad con una variedad de grupos de interés.

Pemex dice:

“Cada uno de los Organismos Subsidiarios* de Petróleos Mexicanos cuenta con sistemas diferentes para identificar el impacto de sus actividades en los diversos grupos de interés.” Esta respuesta descubre directamente la problemática de Pemex en el tema de responsabilidad social: no hay criterios unitarios, cada organismo hace lo que quiere. Desde mi punto de vista, este problema se da en Pemex en muchos otros ámbitos también.

Enseguida, la empresa presenta las respuestas generadas por cada organismo en lo individual.

Las respuestas completas se pueden ver en esta liga.

Salta a la vista que hay algún tipo de actividad de Pemex de contacto con los grupos de interés, muchas veces de tipo reactivo, algunas de tipo preventivo (sobre todo respecto de autoridades de gobierno), pero también se refleja la ya mencionada ausencia de una instancia en Pemex que conduzca en forma homogénea esta relación y el respectivo monitoreo. De ahí resulta una disparidad de criterios y actividades y poca claridad y transparencia  en  dicha relación.

PEP, la subsidiaria que extrae el crudo del subsuelo, menciona:

  • que cuenta con una línea de trabajo que busca afianzar relaciones de calidad con la comunidad y que da seguimiento a indicadores como el número de bloqueos, reclamaciones recibidas, obras de beneficio comunitario ejecutadas y otros;
  • que cuenta con un Sistema Integral de Afectaciones, Reclamaciones y Prevención;
  • que cuenta con diagnósticos del entorno social realizados periódicamente por parte de terceros;
  • que se hacen encuestas y autoevaluaciones y
  • que se hace un monitoreo (no sistematizado) de medios

Hay entonces una mención de la relación con las comunidades (se entiende que se refiere a aquellas en las que están enclavadas sus instalaciones), pero no hay contenidos relacionados con, o mención de, otros grupos, como son autoridades, consumidores, que en este caso serían otras empresas, proveedores, sindicatos, empleados y trabajadores, grupos ambientalistas, defensores de derechos humanos o promotores de transparencia. Como cosa favorable, PEP parece tener un enfoque frente a los conflictos tanto reactivo como preventivo.

PR, la empresa que produce combustibles, informa que tiene áreas gerenciales dedicadas a

  • llevar a cabo acciones de responsabilidad social
  •  trato directo con los diversos grupos de interés que sean necesarios en virtud de construcción de infraestructura,
  • mantenimiento a las instalaciones,
  • atención de reclamaciones o por bloqueos ocasionados por problemas socio-políticos o ambientales.

Menciona actividades relacionas con las tomas clandestinas, un problema sin duda creciente,  sin que quede claro de que tipo (quizá sea la atención a comunidades afectadas por explosiones generadas por estos actos delictivos). Asimismo, menciona comunidades, problemas ambientales, pero no hay nada específico relativo a consumidores (en este caso finales), de proveedores, de sindicatos, empleados y trabajadores, defensores de derechos humanos o promotores de transparencia. El enfoque de PR parece ser predominantemente reactivo.

Lo destacable en este caso es la mención de atención a problemas socio-políticos, que pudiera estarse refiriendo por ejemplo a la atención a reclamos económicos de la comunidad en que se encuentran enclavadas las instalaciones. Sin embargo no sabemos, por la cortedad de la información, a que se refiere en concreto. Es cierto que Pemex está en una situación mediática especial a nivel nacional: la toma o bloqueo de instalaciones podría deberse no solo por problemas locales (causados por la propia petrolera), sino como una forma de llamarla atención de problemas de escala regionales o nacional Sin embargo, no he leído recientemente acerca de ningún caso de toma de instalaciones, por lo que me pregunto si la mención de tomas en este informe si no será un caso de “petate del muerto”. En todo caso, (-0.5) a quienes prepararon este informe por no ser más específicos en un tema delicado como este.

La respuesta relativa a los mecanismos de PGPB, la encargada de producir gas y algunos petroquímicos, es muy breve.

  • Revela un enfoque tanto preventivo como reactivo.
  • La actividad está  a cargo únicamente de una Unidad (de nivel administrativo menor a una Gerencia).
  • Se destaca la gestión política directa con autoridades de gobierno cuando se va a hacer obra en determinada región.
  • Habla también de remediación de daño ecológico (aqui una nota de 2009) y a propiedad privada.
  • Este organismo tampoco reporta nada específico respecto de consumidores, proveedores, sindicatos, empleados y trabajadores, defensores de derechos humanos o promotores de transparencia.

Por su parte, Pemex-Petroquímica (PPQ), desde un nivel  gerencial “toma en cuenta las necesidades específicas de los grupos de interés” (sin informar si sus acciones son de tipo preventivo o reactivo) “y trabaja en coordinación con las autoridades de los tres órdenes de gobierno”. PPQ informa acerca de proyectos de protección ecológica específicos en los que participa, como son el de la cuenca baja del río Coatzacoalcos, el Parque Ecológico Jaguaroundi, inaugurado formalmente en 2010  y el de la Cuenca del Río Coatzacoalcos, a cargo de la CONAGUA, en el que funge como vocal. Las demás subdidiarias no informan de este tipo de participaciones. Por la importancia del Jaguaroundi, van otros +0.5.

Finalmente, se menciona que hay un área del Corporativo de Petróleos Mexicanos encargada de impulsar políticas, modelos y estrategias que fomenten el desarrollo social y comunitario en los lugares en los que Pemex opera, la Gerencia de Desarrollo Social. Se señala que la Gerencia busca “hacer posible la conformación de entornos armónicos con las comunidades para mantener la eficiencia de la empresa”, pero ya que la misma no coordina los esfuerzos de los organismos subsidiarios.  no se ve como se pueda lograr eso a cabalidad (-.25). También menciona que, durante el primer semestre de 2010 estableció, a nivel piloto, un observatorio ciudadano en el municipio de Papantla, Veracruz, encaminado a promover la seguridad humana de su población y fomentar la convivencia social entre las localidades y la empresa. La experiencia de este observatorio ciudadano está considerada replicarse en otras entidades con presencia petrolera como Campeche, Chiapas y Tabasco.” Esto último es positivo. Sin embargo una fuente comenta que no está claro que este observatorio sea independiente de Pemex y tampoco que siga operando. El sitio del mismo no hace explícita sus funciones ni que se trate en particular de las relaciones entre la comunidad y Pemex. Por esta razón, solo +0.25

Como ya se mencionó, no hay una estrategia integral de relación con los grupos de interés. Cada organismo reporta lo que entiende por responsabilidad social. Da la impresión de que el foco de la responsabilidad social de los organismos está casi por completo en autoridades de gobierno, comunidades y medio ambiente. Otros temas como proveedores, clientes, empleados y transparencia hasta aquí, no han sido tratados, aunque figuran en la siguiente sección del cuestionario,

El GPC da una calificación de 6.16, sobre 10, a esta respuesta. Con ello parece indicar que “algo se está haciendo”, pero que no es suficiente. Espero entrar en más detalle sobre esto en una siguiente entrega del blog.

No parece que Pemex considere a la responsabilidad social como meritoria de tratarse desde un nivel de subdirección corporativa, por ejemplo. Asimismo, la frase “hacer posible la conformación de entornos armónicos con las comunidades para mantener la eficiencia de la empresa” parece especialmente desafortunada, ya que el objetivo central de la responsabilidad social no es “mantener la eficiencia” de una empresa, sino que haya un verdadero equilibrio entre lo que da y lo que recibe de la sociedad y el medio ambiente (-1.0).

Total del blog +1.5, para Pemex, que resultaron de una apreciación inicial de un ejercicio de transparencia, al menos desde el punto de vista formal, frente a un grupo de expertos, al que la empresa se somete en forma voluntaria. Cuando salga el Informe de 2012 podremos apreciar si Pemex en efecto reacciona a la baja calificación obtenida y se supera la misma. Esperemos asimismo que el GPC mantenga en los siguientes años la constancia de un análisis crítico.

De los blogs anteriores llevábamos cero puntos, así queel acumulado de 1.5. Con todo y todo, llevamos un balance positivo hasta el momento. Pero nos podríamos llevar algunas sorpresas más adelante, en especial en lo tocante al tema laboral (de lo cual mi post sobre condiciones laborales en Buques es un pequeño adelanto) y de derechos humanos (mal trato a ingenieros de campo, sobre todo en refinerías). Desgraciadamente, de última hora se me informa que  el GPC no toca asuntos laborales. Desde luego esto es negativo, pues discrimina a uno de los grupos de interés ás importantes (-0.5). Nos quedamos con un +1.00 final…

* Los organismos subsidiarios de Pemex son ‘Pemex Exploración y Producción’ (PEP), ‘Pemex Pefinación’ (PR), ‘Pemex Gas y Petroquímica Básica’ (PGPB) y ‘Pemex Petroquímica’ (PPQ)).

Misión y Visión de Pemex, desde el punto de vista de la responsabilidad social

Esta es una segunda entrega de mi revisión del Informe de Responsabilidad Social 2010 de Pemex.

En mi blog anterior  me referí a la introductoria carta del director de Pemex, lo que nos permitió entrar rápidamente en materia. En esta ocasión y antes de entrar en el cuerpo del informe, hablaré de

-la metodología seguida por Pemex en el mismo,

-su visión, porque implica objetivos de responsabilidad social,

-su misión, brevemente, porque  expresa la primera de las responsabilidades de Pemex, garantizar el suministro eficiente y sustentable de combustibles al país y

– la mención que se hace de su plan de negocios.

Acerca de la metodología, Pemex reporta seguir estándares internacionales reconocidos, que son cinco en total (p. 5 del informe). Los más conocidos son el Pacto Mundial de la ONU  y el Global Reporting Initiative, de carácter amplio y general en su alcance.  Sigue otras metodologías y normas menos conocidas, y más especializadas en materia contable, transparencia para la industria extractiva y verificación externa del cumplimiento de objetivos de RS . Es importante señalar que el Pacto Mundial ha sido cuestionado  por otra entidad de la propia ONU, la Joint Unit Inspection, dicho, en palabras llanas, por aplicar maquillaje social a las empresas. Sin embargo, al usar cinco estándares distintos, Pemex parece estar haciendo un esfuerzo por no depender de un solo criterio y someterse a cierto rigor, lo cual debemos valorar como 1  punto positivo.

Dentro de su visión empresarial (p. 11), Pemex se pone la meta de ubicarse dentro de las primeras cinco empresas petroleras más eficientes del mundo para el año 2015, y ser reconocida por los mexicanos por su eficiencia, honestidad, así como por su responsabilidad social y ambiental. La visión deja ver un diagnóstico y una preocupación que son correctas, ya que  Pemex no tiene en este momento una imagen de eficiencia y honestidad. Responsabilidad social y ambiental son igualmente importantes, aunque el público en general no las valore del mismo modo que las dos primeras, por falta de conciencia.

¿Que efecto tendrán al interior de Pemex esta visión, así como los valores que el informe menciona?  Me refiero a compromiso social, sustentabilidad, competitividad, innovación (tema en el que veo puntos positivos) e integridad (puntos negativos). Una primera revisión del documento no me  permitió encontrar información sobre el grado en que estos valores han penetrado la cultura de Pemex ni que se esté celebrando, por ejemplo, una campaña de concientización sobre ellos dentro de la empresa. Pemex nos queda a deber información sobre el grado en que estos valores han permeado su cultura empresarial (“el amor a la camiseta”), que de por sí sentimos está un tanto ausente desde que se ha sustituido experimentados ingenieros con administradores de contratos,  jóvenes y sin experiencia, que son colocados por su filiación política más que por sus capacidades.  Veo que al  informe:

a) le falta honestidad sobre la situación real de su imagen pública  (una empresa debiera reportar sus pasivos inmateriales, como lo hace con sus pasivos materiales en reportes y estados financieros) y

b) no hay información visible sobre campañas internas para modificar esta imagen, que requiere de un cambio de actitud de directivos y operadores.

Por esta ausencia de información sobre cultura de responsabilidad interna,  (-2) puntos a su valoración.

Acerca de la misión de Pemex (p. 11), su elemento central es garantizar el suministro sostenible y eficiente de energéticos primarios de México.  Hay  una gran responsabilidad social en ello, la más directa e inmediata de todas. Sin embargo, es sabido que, por ejemplo, las refinerías de Pemex no trabajan a toda su capacidad. Pemex cumple con la refinación del combustible, pero sin eficiencia,  lo que obliga a la importación del combustible, lo que debilita la cotización internacional del peso mexicano. Para mi gusto, otra obligación social de Pemex es la  de garantizar cierta autonomía o independencia energética en el largo plazo, tanto en materia de extracción como de refinación de ombustibles, pero este tema depende no  solo de lo que haga la empresa sino de decisiones de largo plazo del Estado mexicano, por lo que no la veremos en esta serie de blogs.

El plan de negocios de Pemex no forma parte del informe, pero  es mencionado (p. 12) al expresar que la responsabilidad corporativa (sinónimo de responsabilidad social empresarial) es una de las cuatro líneas de acción para alcanzar los objetivos del mismo. Los otros tres son crecimiento, eficiencia y modernización. Sin embargo, no me parece correcta una distinción tajante entre las cuatro líneas,  ya que la eficiencia y la  modernización pasan por mejoras en el consumo energético, tema esencialmente ambiental, y el crecimiento implica uso acrecentado de recursos naturales y mayor contaminación. Por ello, sería más adecuado plantear la responsabilidad corporativa como un tema transversal a los otros tres. En todo caso, veremos más adelante si estos puntos son debidamente atendidos en el informe.

El mismo dice también “El Plan de Negocios es integral, ya que se basa en la cadena de valor de la empresa.” Muchos consideran que dicha cadena de valor ha sido descuidada en los temas de refinación y especialmente, petroquímica*, aunque recientemente hay algunas buenas noticias. Como dijimos,  todo lo que hace Pemex conlleva  una alta responsabilidad social, aún más amplia que la de otras empresas, por tratarse de una empresa pública.  Sin embargo, la política industrial de Pemex es un tema por si solo que no veremos en esta serie de blogs.

Con cuatro positivos y tres negativos del blog anterior y un positivo más dos negativos en éste, tenemos un saldo en cero hasta ahora, un balance entre aspectos positivos y negativos. Para quien quiera comparar este reporte con otro, pueden ver el de ExxonMobil y una crítica al mismo.

*Prólogo a Chow, P. S., Petroquímica y sociedad, tercera edición, México, Fondo de Cultura Económica, 2002, 193 pp. (Colecc. La ciencia para todos, vol. 39).

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